
Fue a través de un chat donde la conocí, congeniamos enseguida y después de chatear en varias ocasiones le pedí una video conferencia, era una mujer muy guapa, rubia, con unos ojos preciosos que te taladraban al mirar. Cuando la oí por primera vez me di cuenta que era de algún país del Este, me dijo que era Rusa, me gustaba escuchar su voz con esa forma tan peculiar de hablar. Nos citamos en Madrid, ella tenía que venir por unos asuntos durante un par de días, quedamos a media tarde, tomamos un café y enseguida vimos que el deseo ardía en nuestras miradas, fuimos hasta un aparthotel que está en las afueras de Madrid, la habitación era muy grande, tenía una salón con sofá, tv y una barra, el cuarto de baño espacioso con bañera de hidromasaje, y el dormitorio aparte, con una gran cama, era un sitio ideal para hacer una sesión con más de dos personas, es un lugar que en un futuro tendré en cuenta para sesiones.
No teníamos prisa, después de dejar sus cosas, estuvimos hablando, riéndonos y comentando temas de este mundillo tan maravilloso. Le regalé un conjunto de lencería negro, ella me enseñó los juguetes que había traido, varios consoladores de un tamaño importante y algunas cosas más, yo llevé además cuerda, pinzas y otro consolador que había comprado esa misma tarde, éste era más pequeño.
Después nos fuimos a cenar, la tensión, el deseo subía por momentos, durante la cena no dejaba de mirar su mirada limpia y penetrante, sus gestos. Estuvimos hablando mucho sobre nosotros, nuestras vidas y lo que nos había llevado hasta aquí, hasta descubrir cada uno sus sensaciones, yo como sumiso y ella como Ama.
Terminada la cena me dijo, ahora me vas a llevar al hotel y tú te desnudarás mientras yo voy al cuarto de baño. Así lo hice, mientras conducía hacia el hotel, algo dentro de mí hervía de excitación, imaginaba como podía servir a mi Ama, como podría satisfacerla y demostrarle lo buen perro que podía ser.
Entramos en la habitación, ella se fue al cuarto de baño, yo me desnudé y la esperé completamente excitado en el sofá, la espera se me hizo eterna, escuchaba los sonidos provenientes del cuarto de baño, la ducha, la cisterna, y después la vi, vestida solo con un conjunto ceñido de malla que cubría todo su cuerpo, la miré embelesado, la belleza y voluptousidad de su cuerpo se adivinaba y me parecía una imagen de superioridad femenina majestuosa, me levanté y me acerqué a ella, le dije: está Ud bellísima Sra. y me arrodillé para besarle los pies, me metió sus dedos del pie en la boca los cuales lamí gustosamente. Ella se sentó en un taburete al lado de la barra, miraba mi pene excitado y lo acarició suavemente, de repente sentí un golpe suave en los huevos. "Mi perrita está excitada", me dijo, después me ordenó que le preparara un refresco y me autorizó a tomar algo con ella, mientras lo tomábamos estuvimos hablando un rato, después me ordenó levantarme y darme la vuelta, quería ver mi culo, por el espejo percibí su cara de aprobación al verlo. Me ordenó acercarme a ella y me dio un cachete en el culo, al sentir el golpe un calor intenso me subió por el cuerpo. Le pedí permiso para ir al baño, me asee bien, me puse una lavativa y cuando salí del baño ella estaba tendida en la cama, como una reina, me ordenó llevar todos los juguetes y dejarlos preparados en la mesita de noche. Yo estaba arrodilaldo en el suelo a los pies de la cama y comencé a lamerle los pies, ella daba pequeños gemidos de placer, cogió un peqeño látigo con muchas colas y comenzó a fustigarme la espalda sus golpes no eran demasiado fuertes, me ordenó ir subiendo, yo estaba muy excitado, decidió entonces ponerme unas pinzas en los huevos, y en los pezones, me dolían pero aguantaba con placer el dolor, pues sabía que estaba contentando a mi Ama. Muchas cosas pasaron esa noche, me entregué a mi Ama y le ofrecí lo que ella deseaba, me sentí feliz sirviéndola y viéndola disfrutar. Nada me parece más bonito que hacer feliz a tu Ama con tu entrega y tu servicio.

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